#Pros y contras de la economía de guerra

La guerra, siempre ha sido inevitable de los seres humanos, sin embargo, no queda otra alternativa que conseguir una limitación eficaz si se desea garantizar la supervivencia del género humano “la guerra cuanto es peor, mejor, porque lo peor se aproxima más a lo verdadero que es la guerra real” (Keegans, 2001).

La guerra pone en jugo los intereses vitales de la nación por el único beneficio de las preocupaciones egoístas de los capitalistas y empresarios. La guerra u en especial la moderna, decisivamente requiere del control gubernamental de los negocios.
La guerra ha potenciado el accionar de la política ya que la historia del mundo es la historia de las guerras. Los países y naciones donde vivimos actualmente se fundaron por guerras de conquistas, de independencia, civiles, etcétera, y los grandes gobernantes de la historia fueron partidarios de la violencia para alcanzar el poder, la riqueza y un sinfín de lujos en extremos, el hombre siempre tiene hambre de poder.

Mientras que la economía es una ciencia que estudia la administración de los recursos escasos para satisfacer las necesidades ilimitadas de los hombres.
Los estímulos económicos son o pueden ser factores externos o internos capaces de provocar una reacción positiva o negativa. Estos estímulos son los que generan el crecimiento en un país o los que echan abajo la economía del mismo, sin embargo, este estímulo es un arma de doble filo ya que a corto plazo es beneficioso pero a largo no.

La guerra es un incentivo en la economía de muchos países un ejemplo de ellos es EE.UU., sin embargo no quieren ver o dicho de otra forma niegan el origen económico de la guerra.
Los procesos económicos son en gran medida determinantes de los conflictos bélicos ya que esto implica el fortalecimiento de industrias y el crecimiento en la demanda asegurada y esto les da la capacidad para subir los precios de sus productos, lo que tiene que ver, a su vez, con la destrucción que siempre conlleva y con la consecuencia de las inversiones hacia los activos más seguros. La economía de guerra es un negocio muy lucrativo, ya que es una actividad económica, un negocio ordinario de la vida de lo que se ocupa la economía. “Requiere grandes inversiones, mucha fuerza de trabajo, industrias de vanguardia, financiación a largo plazo… La guerra no se improvisa, sino que necesita una planificación milimetrada que implica gestión económica especializada y recursos materiales tan gigantescos como firme sea a voluntad de victoria”.(Torres, 2004).

La guerra tiene un fin y no se da solo por casualidad, todo es cuestión de negocios y cono decía Napoleón, la guerra es “dinero, dinero y dinero”. La economía de guerra promueve la acción del estado y mejora las condiciones de vida por medio del aumento del gato social, además la inversión en educación era importante, se buscaba igualar las oportunidades de todos y cumplir con la finalidad de mejorar la calidad del trabajo. El estado apoyaba la investigación científica, favorecía la industria y empresas, fomentaba la instalación de empresas.

El efecto multiplicador en la guerra es un conjunto de incrementos que se producen en la Renta Nacional de un sistema económico, a consecuencia de un incremento externo en el consumo, la inversión o el gasto público y la guerra crea un efecto multiplicador solo que de escalas gigantescas y el consumo, la inversión y el gasto público que se refiere al dinero que el gobierno gasta en la población aumentan desmesuradamente y generan un crecimiento económico muy rápido en un pequeño lapso de tiempo.

El sector del trabajo es uno de los más afectados positivamente por el efecto multiplicador ya que todo va relacionado con la guerra, tanto el sector de alimentos para los soldados, minería para conseguir los metales con los que crean armas, metalurgia para ocupación de los metales, el armamentista para la creación de armas, la investigación para desarrollar soldados menos vulnerables a enfermedades, la ganadería y la agricultura al igual que el de transportes y de acuerdo a ello sin un sinfín de empresas que empiezan a producir y generar producto para mantener una guerra.

El efecto multiplicador de la guerra a corto plazo es muy efectivo, sin embargo, a largo plazo genera “al estar ligado a sectores de menor efecto multiplicador la consecuencia a futuro deprime la vida económica” (Torres, 2004). Y esto lleva a un decrecimiento que no favorece en nada a la economía y como todo en la economía es uno mismo al afectarse uno los demás se ven de igual manera afectados.

Los daños que la guerra trae no son solo monetarios ya que “ la guerra globaliza y sus daños y efectos de todo tipo se extienden en mayor medida” (Torres, 2004, párrafo 4), como daños sociales y ambientales que han generado no solo víctimas civiles sino también crecientes e irreversibles impactos ambientales debido a los materiales radioactivos que las ramas poseen y que arrasan con la infraestructura y también con la fauna y flora, la estructura y la composición de los suelos, “ debemos reducir en un 40% el gasto militar y destinarlo a la sociedad” (Graham, 2001).

La guerra en el mundo ha existido desde que se creó la civilización, sin embargo siempre fue con el mismo fin, satisfacer las necesidades ilimitadas que tiene el hombre en otras palabras, en su afán a querer siempre más, la guerra es un negocio muy grande que mueve a las empresas y por lo tano mucho capital y por eso muchos políticos no quieren aceptar el verdadero fin de la guerra, sin embargo no siempre trae buenas consecuencias que beneficien al país ya que también puede traer cosas que lo destruyan.