#Liderazgo ¿Qué es?

Hablar del liderazgo puede llevarnos a una serie de definiciones, clasificaciones y términos que, de alguna manera, podríamos elaborar un pequeño glosario tan interesante temática. Mi intención en este espacio es otra, una que me lleva a recordar mi estancia en la Universidad ya que evoca a un estudiante ideales que concentraba sus esfuerzos en un proyecto de investigación bajo la premisa “El liderazgo ético”.
Vamos a partir del concepto de liderazgo

Se designa con el término “Liderazgo”, al proceso de influir en las creencias, valores y acciones de otros y apoyarlos para que trabajen con entusiasmo en el logro de los objetivos comunes del grupo al cual pertenecen.

En este sentido, para que exista liderazgo, debe haber – redobles de tambor- ¡Un líder!. Sí, un líder, pero no debemos confundirlo- aunque a veces suele ser la misma persona - con una jefe, con un supervisor con alguien de mayor edad.
Para ser considerado un líder, se necesita algo más que solo una posición jerárquica en el organigrama, el liderazgo implica una serie de cualidades, que si bien se pueden aprender, generalmente son innatas, intrínsecas y asociadas directamente a la personalidad.

En teoría, hay muchos tipos de liderazgo:

- Liderazgo autoritario: Se caracteriza por el líder que trata de mantener el cumplimiento de objetivos mediante el ejercicio de la autoridad rigurosa.

- Liderazgo complaciente: El líder que intenta tener la aprobación de todos o de estar bien con todos.

- Liderazgo por conveniencia: El que persigue sus objetivos personales antes que los objetivos del grupo o de la organización.

- Liderazgo independiente: Se caracteriza por ser autosuficientes, suele hacer las cosas de manera aislada.

- Liderazgo comprometido: En este tipo de liderazgo, el líder está comprometido con pasión y vocación con las responsabilidades que tiene a su cargo.

Y la lista podría crecer… Es claro que ente la tipología del liderazgo, una es la predomina, sin embargo, en la práctica el líder debe ser “camaleónico” - y como David Bowie- reinventarse y acatarse al equipo de trabajo que pertenezca.


Tendencias

En México más del 90% de las empresas son Pymes, de las cuales, alrededor del 80% fracasa con menos de cinco años de vida, un cifra que preocupa. Entonces… ¿Qué están haciendo mal las universidades, las empresas y sus empresarios? La respuesta: NO saber hacer lideres (Alto nivel). Aquí una pequeña lista de consejos de Gonzalo Alonso, para ayudar a los empresarios mexicanos a forjar liderazgo en su empresa, haciendo énfasis en romper con paradigmas empresariales.


Mirar al futuro

Los empresarios que quieren llevar a sus empresarios al futuro, deben dejar de ver las nuevas generaciones con elementos de soporte, para comenzar a verlos como elementos de desarrollo para las organizaciones.


Escuchar hacia abajo

Al buscar un nuevo talento, no pensar en alguien más viejo que tú, no de tu misma edad aunque tenga gran experiencia; se debe optar por alguien más joven. Todas las empresas quieren ver hacia el futuro, ¿no? La única forma de hacerlo es con aquellos que lo son.


Organigrama contemporáneo

Si tuvieras que escoger entre tu cerebro y el hígado – aun cuando sabes que necesitas de ambos para vivir, ¿Cuál escogerías? Pues no hay más, ¡ambos!. Así como funciona el orden jerárquico de liderazgo contemporáneo.


Todo nace a la hora de contratar

En ocasiones las empresas voltean y se preguntan ¿Por qué no tengo a quien promocionar? La respuesta está porque no hay alguien capacitado para el puesto, y esto comienza por su contratación. Para tener grandes líderes, necesitas contratar grandes líderes y para contratarlos tienes que darle oportunidad de contratar gente coherente.


Naces o te haces

Otra cuestión es la de saber si el líder nace o se hace, a mi parecer, se hace con cierta empatía, con algunas habilidades que permiten desarrollarse de mejor manera al frente de los grupos humanos, equipos de trabajo o bien conjuntos sociales. Pero también considero que otras “skills” se van adquiriendo con los XP (experience points) y esas son sobre todo las que se relacionan con la inteligencia emocional.

Desde un punto de vista muy particular la destreza de mayor peso para un gran líder, es justamente esa, la capacidad de manejar, entender, seleccionar y trabajar las emociones (suyas y las de su equipo) para enfocarlas en resultados positivos.

Inteligencia emocional: La capacidad que tiene una persona de manejar, entender, seleccionar y trabajar sus emociones y las de los demás con eficacia y generando resultados positivos.

En conclusión, el líder nace, pero también se hace. A continuación se apuntan tres premisas, que –independientemente de si nace o de si se hace- todo buen líder debería poseer.

- Un líder es un ejemplo y un referente para los suyos. A veces se malentiende y en la interacción, es difícil llevar la teoría a la práctica. No por saber mucho de liderazgo, se es un buen líder. Situaciones como criticara todo el mundo, hablar mal de la gente a sus espaldas, juzgar las actitudes de los demás y hacer leña del árbol caído cuando alguien comeré una falta, resulta no tan agradable para el equipo de trabajo, sobre todo si el “líder” es el primero en cometer faltas.

- Su éxito se mide por los resultados, no por su popularidad. Los logros son del equipo, aunque también existen líderes que lo hacen y saben todo – o al menos eso creen ellos- tener a una persona que prefiere “quedar bien con todos” por medio de halagos y que basa su trabajo en el servilismo, no vale la pena. La ética de un líder debe basarse en el compromiso y productividad.

- El líder se distingue porque tiene visión, promueve el cambio y se anticipa al futuro. Al basar tu liderazgo en mentiras será mal visto e incluso detestado. Tal vez puedes bien con los directivos por cumplir con los objetivos, pero en el fondo estás desmembrando a la organización desde su bases, la operativa, y cuando esa falle… ¡Uff!