¿Millennials?

Las tendencias cambiaron la forma de ver el mundo. En la actualidad, los jóvenes ya no se interesan en las mismas cosas que solían gustar a sus padres. Es por ello que gran parte de los adultos considera que la época de su juventud, fue la mejor. Lo mismo ocurre con los adultos de la tercera edad, quienes muestran cierto desdén ante diversas situaciones que hoy se consideran cotidianas en la vida de varias personas. Por ejemplo, hace 30 años los jóvenes concebían el matrimonio como una obligación y no como un derecho.

El conseguir una casa y un trabajo estable eran sinónimo de responsabilidad y madurez. Del mismo modo, los hijos venían a complementar la familia tradicional, la cual era el ideal de cualquier persona. Hoy en día, esta perspectiva de cómo debe ser la vida, se ha modificado en gran parte de la sociedad, sobre todo en aquellos lugares conocidos como “países del primer mundo”. Debido a esto, en muchas ocasiones la globalización es percibida como la principal causa del cambio, afirmación que se aprecia en diversas opiniones por parte de la gente, quienes dejan entrever respuestas que años atrás serían completamente distintas.

No se trata de una lucha entre generaciones, sino más bien de una adaptación del entorno cultural, donde se busca que haya una mayor comprensión entre los individuos, a través de la comunicación intercultural. Es así como, en un mismo escenario, varios sujetos pueden interactuar sin dejar de lado su identidad. Es decir, todo lo que otorga significado a la carga cultural que una persona ha desarrollado a lo largo de su vida. Sí, algunos la llaman generación del milenio; otros prefieren usar el término generación Y. Sin embargo, más allá de cómo se utilice el concepto, no se puede negar que este estilo de vida se encuentra presente en la vida cotidiana, ya sea en instituciones, lugares de trabajo e incluso en la familia, lo cual lleva a la pregunta que varias personas se hacen día a día: ¿el mundo en el que vivo sigue siendo el mismo? Tal vez sólo es cuestión de tiempo para que la siguiente generación de adultos, comience a preguntarse lo mismo.